Las agencias policiales están haciendo esfuerzos globales para detener a los estafadores, aunque ellos no siempre puedan hacerlo en cada caso. Uno de los desafíos mayores para la policía es que estos delincuentes a menudo se localizan en otros países, haciendo las investigaciones y persecuciones más difíciles. Incluso si los delincuentes estuvieran dentro de los EE.UU., no hay ninguna garantía de que ellos puedan ser rastreados o que el dinero que robaron sea recuperado. Es por ello que es de vital importancia reconocer las señales de advertencia y saber como evitar ser una víctima.